La innovación empresarial ha evolucionado desde la mejora incremental hacia la transformación estructural de los modelos de negocio. De acuerdo con McKinsey & Company, las empresas que integran capacidades digitales avanzadas tienen hasta un 20–30% más de probabilidad de crecimiento sostenido frente a sus competidores.

Casos como Amazon muestran cómo la innovación no está solo en el producto, sino en la logística, los datos y la experiencia del usuario. Por otro lado, Netflix transformó completamente la industria del entretenimiento al migrar de un modelo físico a uno digital basado en algoritmos de recomendación.
El foco actual está en la innovación como cultura organizacional: metodologías ágiles, pensamiento de diseño (design thinking) y uso estratégico de inteligencia artificial permiten a las empresas anticiparse al cambio, más que reaccionar a él.




